El ritmo acelerado de la evolución tecnológica ha cambiado el comportamiento de usuarios y clientes. Las empresas, para seguir siendo competitivas, necesitan transformar procesos. Para ello, es necesaria la actualización y mejora de las habilidades de los trabajadores. Estos cambios también han modificado el mercado laboral y han dado lugar a nuevas profesiones que requieren perfiles cualificados, capaces de adaptarse a nuevos entornos de trabajo. En este contexto, también conviene revisar algunos consejos para mejorar tu empleabilidad y orientar mejor la formación continua.
El upskilling y reskilling son dos conceptos que reflejan estos cambios en el mundo laboral y empresarial. Ambos plantean la necesidad de mejorar o incorporar nuevas habilidades para reorientar carreras, adaptar funciones a nuevas exigencias y avanzar en el desarrollo de competencias aplicables al trabajo.
¿Qué es el upskilling?
Upskilling se refiere a la mejora de habilidades de profesionales o trabajadores. Es decir, indica qué habilidades conviene optimizar en uno o varios empleados para que ganen cualificación y realicen el trabajo de forma más eficiente.
El proceso de upskilling está enfocado hacia la educación continua con el fin de mejorar el desempeño y los conocimientos de un profesional en un campo específico. Desde el punto de vista de las empresas, el upskilling ayuda a adaptarse a las condiciones cambiantes del mercado, marcadas por la tecnología y los nuevos hábitos de los consumidores.
La idea sobre la que se basa el upskilling parte de que un empleado curioso, versátil y alineado con la mejora continua de habilidades estará más actualizado y mejor preparado para afrontar nuevos retos profesionales. Como consecuencia, podrá reforzar la posición profesional y la empresa ganará competitividad.
¿Qué es el reskilling?
El reskilling se puede definir como la recapacitación de un empleado. Es decir, se refiere a enseñar a un trabajador un conjunto de conocimientos nuevos para desarrollar habilidades diferentes a las que venía utilizando hasta ese momento.
El concepto de reskilling se entiende como una reinvención profesional dentro de la empresa. Es decir, la organización puede dejar de necesitar ciertas funciones realizadas hasta ese momento por un trabajador y proponer un proceso de aprendizaje para que esa persona asuma nuevas actividades laborales. En este punto conviene tener en cuenta que la empresa sí necesita a ese trabajador, porque retener talento interno suele ser más eficiente que perder empleados con conocimiento acumulado sobre el negocio y los procesos.
Por lo tanto, el reskilling, además de añadir nuevas habilidades con el fin de transformar un perfil, busca que este profesional adopte un nuevo papel dentro de la empresa. Un proceso de capacitación y reorientación no tiene como objetivo únicamente actualizar habilidades, sino desarrollar otras nuevas según las necesidades que plantea la empresa. Para ello, un trabajador puede iniciar un plan de desarrollo profesional, un nuevo itinerario formativo o realizar un programa de certificación y dedicarse a ejecutar otras tareas dentro de la organización.
En resumen, en un proceso de reskilling el empleado se reinventa al adquirir nuevas destrezas para desarrollar un nuevo rol dentro de la empresa, mientras que el upskilling se refiere a la mejora de habilidades y al aprendizaje de capacidades adicionales para estar mejor preparado ante el trabajo. Ambos conceptos permiten a las empresas capacitar mejor a la plantilla y ser más competitivas en un mercado exigente.
Beneficios del upskilling y reskilling
Entre los muchos beneficios que tienen los procesos de upskilling y reskilling destacan los siguientes:
- Mejorar habilidades o iniciar un proceso de upskilling abre nuevas oportunidades de promoción dentro de una empresa. En muchos casos, estas oportunidades pueden formar parte de un proceso de promoción interna en la empresa. También se mejoran las condiciones para mantener un empleo durante una fusión empresarial o durante un proceso de reducción de personal.
- El upskilling permite estar al día con las nuevas tendencias y añade valor al desempeño del puesto de trabajo.
- Con la recapacitación o reskilling se obtiene una visión más clara de una nueva etapa profesional, al producirse conexiones con la experiencia acumulada en otros campos. La formación, mediante cursos o un máster, es más efectiva cuando existe experiencia o conocimiento previo.
- Un proceso de reskilling aumenta las posibilidades de ser propuesto o contratado para un nuevo puesto de trabajo.
- El desarrollo y dominio de habilidades blandas (soft skills) son cada día más valorados por empresas y reclutadores. Las habilidades blandas más destacadas son la capacidad de comunicación, el liderazgo y la gestión de equipos. Estas habilidades son un complemento perfecto para las habilidades duras o técnicas, y ayudan a construir un perfil adecuado para obtener un puesto directivo.
- Tener una actitud proactiva ante la mejora y el aprendizaje de nuevas capacidades, con el objetivo de mejorar la productividad o el rendimiento, permite que aparezcan oportunidades para ascender en el trabajo o avanzar profesionalmente.
¿Por qué el reskilling y upskilling tienen tanta importancia en la actualidad?
La relación entre las personas trabajadoras y las organizaciones ha cambiado de manera notable en los últimos años. Hoy, un empleado espera más de una empresa que en el pasado. Si siente que no recibe oportunidades de crecimiento, puede buscar organizaciones que ofrezcan esas posibilidades para iniciar nuevos aprendizajes y progresar tanto personal como profesionalmente.
En un ámbito en constante cambio, las empresas exigen que el aprendizaje y la mejora sean una actitud permanente en las personas que trabajan para la organización. Pero las empresas también deben apoyar estos procesos mediante planes de desarrollo para los empleados, evaluaciones del personal para detectar carencias y oportunidades para aquellas personas que quieran avanzar.
La importancia del reskilling y upskilling también está relacionada con los beneficios que obtiene la empresa cuando el índice de rotación de empleados es bajo. Contratar a un nuevo trabajador suele ser mucho más caro, tanto desde el punto de vista económico como organizativo, que retener y apoyar a una persona para que aprenda y desarrolle nuevas habilidades.
La clave está en seleccionar dentro de la empresa a aquellas personas con potencial y motivación para mejorar. Lo ideal es apoyar a quienes conocen bien las habilidades que ya tienen y las carencias que deben trabajar. Así, es posible comparar las funciones que deben desempeñar con las capacidades que necesitan desarrollar.
Y, en un escenario tan cambiante como el actual, ¿cuáles son las habilidades que demandan las empresas según las nuevas profesiones que están surgiendo?
Habilidades y capacidades que exigen las empresas y el mercado laboral actualmente
Las competencias y habilidades que exigen las nuevas formas de trabajo son:
- Capacidades técnicas y orientación a resultados.
- Valores y conciencia social.
- Habilidades de cooperación y de trabajo en equipo, tanto de forma presencial como remota.
- Gestión de la imagen o marca profesional.
- Habilidades de gestión del cambio: aprendizaje continuo, mejora, innovación, intraemprendimiento, flexibilidad, polivalencia y adaptación al cambio.
- Habilidades para los negocios y las relaciones internacionales.
- Comunicación, relaciones interpersonales y capacidad de liderazgo.
¿Cómo implementar el upskilling y reskilling entre los empleados de una empresa?
Todo tipo de empresas, así como el departamento de recursos humanos, pueden adoptar procesos de upskilling y reskilling con el fin de transformar puestos que hasta ahora tenían responsabilidades más tradicionales. A continuación, se muestran los pasos para implementar procesos de upskilling y reskilling dentro de una organización, independientemente del tamaño o de la industria a la que pertenezca.
Determinar los objetivos de aprendizaje
En primer lugar, es esencial determinar qué habilidades son necesarias incorporar o mejorar en los trabajadores para que la empresa funcione de forma eficiente y mantenga la posición en el mercado. Para ello, se puede realizar una investigación en los procesos operativos de la empresa, buscar información sobre las tendencias y evolución del sector, examinar carencias o detectar nuevas necesidades de acuerdo con un mundo donde la tecnología tiene cada vez más presencia.
También, para determinar los objetivos de aprendizaje o áreas de mejora, se puede acudir a los clientes para obtener información de primera mano. Basta con preguntar cuál es la opinión sobre cómo puede la empresa satisfacer mejor necesidades, servicios prestados o productos que adquieren de la marca.
Después de identificar todo lo anterior, se pueden definir los objetivos de aprendizaje y de mejora de habilidades. Esto permitirá trazar una hoja de ruta sobre los procesos de reskilling y upskilling que conviene implementar entre los empleados encargados de mantener la relación con los clientes u otras partes interesadas.
Preguntar a los empleados
Mantener conversaciones frecuentes por parte de gerentes y directivos con los empleados sobre las expectativas de crecimiento o satisfacción en el desarrollo del trabajo ayuda a identificar si conviene implementar acciones de reskilling o upskilling. Recoger información sobre objetivos profesionales o necesidades de crecimiento de los trabajadores y, al mismo tiempo, comparar estas aspiraciones con los objetivos de la empresa mejora la satisfacción, la cultura y el compromiso de los miembros de la organización.
Establecer un plan de desarrollo
A través de la evaluación de las habilidades necesarias para desempeñar tareas y de los conocimientos de las personas que trabajan en una organización, es más fácil detectar carencias y establecer un plan de desarrollo. Este plan debe diseñarse a partir de los objetivos que se quieren conseguir. A partir de ahí, se definen las estrategias de aprendizaje o de mejora de las capacidades que son necesarias para desempeñar una actividad concreta. Todo ello debe acompañarse de un listado de recursos disponibles y plasmarse en un plan de desarrollo individual para cada trabajador.
Ya sea a través de la financiación por parte de la empresa de un MBA, de un curso especializado, de programas de mentoring o de la difusión del conocimiento de la empresa entre los empleados, las acciones que contemple el plan deben responder a los objetivos identificados desde el principio. Para que el plan de desarrollo finalice con éxito, debe incluir unos indicadores que permitan realizar un seguimiento del progreso del empleado. Los planes de desarrollo son instrumentos muy eficaces para aplicar acciones de upskilling o reskilling entre las personas que forman parte de una compañía.
Pedir feedback
Recibir feedback sobre las capacitaciones que han obtenido los empleados o sobre lo que consideran que deben mejorar es otra forma efectiva de poner en marcha procesos de reskilling y upskilling.
Los informes que elabora el departamento de recursos humanos o la información de los clientes sobre las acciones llevadas a cabo también son formas válidas para conocer la evolución de las mejoras aplicadas y de la actualización de habilidades entre el personal de la empresa. Pero, sobre todo, conviene tomar nota de los comentarios de los empleados o personas implicadas en las actividades de reskilling o upskilling. Mantener una comunicación fluida con los miembros del equipo ayuda a saber qué está mejorando y qué no, y permite tomar medidas para reducir efectos no deseados.
Conclusión
La transformación digital, las nuevas necesidades originadas en una sociedad cada día más global y la importancia de las habilidades que ganan terreno frente a los conocimientos técnicos son elementos importantes que marcan la dirección que deben tomar los profesionales y trabajadores. Estamos inmersos en un contexto donde algunas profesiones tradicionales pueden perder presencia como consecuencia de la entrada de la tecnología en actividades menos cualificadas. A medida que la tecnología cambie puestos de trabajo, también surgirán nuevas profesiones relacionadas con el ámbito tecnológico.
Queda claro que no hace falta esperar a quedarse sin trabajo o a tener malos resultados empresariales para iniciar algunos de los caminos de upskilling o reskilling. Se trata de tomar las riendas y añadir constantemente capacitación y nuevas habilidades directivas esenciales al perfil profesional para no quedarse fuera del mercado. Quizás te interese echar un vistazo a las mejores escuelas de negocios de Madrid y valorar si es adecuado iniciar una nueva etapa formativa en alguna de estas instituciones.



